No les deseo a las mujeres que tengan poder sobre los hombres, sino sobre sí mismas

Mary Wollstonecraft
Anuncios

Yo

Me llamo Laura y soy periodista.

Escribo desde que adquirí consciencia. Escribo para sobrevivir y entender y en el periodismo encontré la vía para expresarme.

Creo en el periodismo como servicio social: justo, comprometido y combativo. No objetivo, siempre honesto.  De color violeta, feminista.

También escribo poesía y relatos y lo que surja y me pida el cuerpo. Junto palabras, que hacen frases y éstas a su vez párrafos sin un fin más que ser fin en sí mismos.

Me interesan las personas y sus historias. Escribir, para decir y decirme, para curarme. La política, aquella que se preocupa de la gente. La música, hasta las tantas, en cascos o en altavoz. La radio, como resistencia, aprovecho: Carnecruda, La Cafetera, Sangre Fucsia, Radio Conectadas. El y el café, cada vez más recurrente y con menos azúcar. La fotografía, como herramienta de la que apoderarse. La historia, solo la que mira y cuenta a las no contadas.

¿Qué hago?

Soy periodista por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y especialista en estudios feministas y de género (Máster en estudios feministas UCM). Actualmente escribo en el periódico El Mundo, colaboro con la Revista de Investigaciones Feministas de la UCM y coordino la sección de Pluma Violeta en la revista La Huella Digital.

Anteriormente trabajé como redactora y community manager de Encuentros Complutense y de la empresa Wake App Health.  También fui redactora de enfemenino.com y La Noticia Imparcial, además de colaborar con otros proyectos haciendo fotos y editando vídeos y contenidos digitales.

 Paralelamente, en el ámbito académico he participado en seminarios y congresos sobre periodismo y feminismo e impartido talleres de género en colegios.

Feminismo, ¿por qué?

Por que cuando nací me vistieron de rosa y me dijeron que tuviera cuidado cuando saliera a la calle porque los hombres podían violarme y hacerme daño.

Porque cuando salgo por la noche a la calle tengo miedo.

Porque más de 800 mujeres han sido asesinadas en 10 años en España.

Porque al decir en alto la palabra feminismo, se tuercen las caras.

Porque por hablar de feminismo en redes sociales nos acosan y persiguen.

Porque la regla y nuestros pelos siguen dando asco.

Porque seguimos cobrando menos y teniendo más dificultades para acceder a los mismos trabajos.

Porque nos han invisibilizado en la Historia, en la Ciencia, en la Lengua.

Porque si hoy puedo abrir este espacio y escribir y hablar libremente es gracias al feminismo y las mujeres feministas que han luchado por mi de forma desinteresada.

Por justicia.

Porque somos seres humanos.